El nuevo mundo: “Redes automatizadas, escalables y dinámicas”, dice Alcatel-Lucent

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Los latinoamericanos cada vez estamos más conectados a internet. Accedemos desde teléfonos móviles a redes sociales, aplicaciones y contenidos como la Copa América, desde computadores y tabletas; e incluso, hemos empezado a preferir servicios como Netflix en lugar de la televisión tradicional. Todo esto gracias a la evolución de las redes para la transmisión de datos que soportan muchos de los avances en la actualidad y que seguirán siendo protagonistas en el futuro donde las personas estarán más y mejor conectadas.

“Hagamos una cuenta sencilla. En unos cinco años, además del teléfono móvil, una tableta y un computador, cada uno de nosotros seguramente llevará consigo varios wearables (es decir dispositivos “vestibles” como: Gafas inteligentes para llamar, pulsera con datos de salud, billetera electrónica, entre otros) que transmitirán millones de datos a centrales de información. Además, no tendremos una oficina fija y llegaremos a un hogar en el que los electrodomésticos se comunicarán entre ellos para hacernos la vida más fácil” asegura Carlos Peña – Director general de Alcatel-Lucent para la Región Andina. Según el ejecutivo, en el 2020 estaremos en un ‘nuevo mundo’ en el que cada persona en promedio usará 10 dispositivos diferentes y en el que habrá 100 mil millones de aparatos conectados de acuerdo a las predicciones de los Laboratorios Bell.

Este sería el panorama de un mundo ideal si no fuera porque aún falta precisar quién pagará por todo esto. Por un lado están los usuarios, que siempre quieren y querrán más, pero no están dispuestos a pagar mucho más por ello; al otro, los operadores, dispuestos a invertir en nuevas infraestructuras, pero siempre que se asegure un retorno de inversión. Es allí donde escalabilidad, flexibilidad y dinamismo en la arquitectura de redes se vuelven sinónimo de futuro.

Para Alcatel-Lucent, las redes también transitarán hacia la virtualización, por lo que serán masivamente escalables, dinámicas y compartidas incluyendo el control, las funciones de gestión y los servicios alojados. De esta manera, será posible alcanzar un nuevo nivel en la construcción de infraestructuras para lograr el balance perfecto entre los costos de adecuación de sus redes y los servicios que entregarán los operadores.

“Hablamos de redes definidas por software que facilitarán a los operadores y a las empresas la capacidad de programar su uso para controlar el flujo de tráfico, la inspección y la modificación de las aplicaciones sobre estas conexiones. Serán plataformas que podrán ser autoconfiguradas según la distribución geográfica o los picos de demanda, optimizando el consumo de cómputo y transporte de las redes” precisa Peña.

En el futuro, podremos presenciar la consolidación de redes críticas que llegarán a revolucionar la vida de las personas pues permitirán masificar tendencias como el teletrabajo, la tele-salud, la tele-educación y la videoseguridad. Serán redes en las que la virtualización y el uso común de infraestructura de centros de datos llevarán a evolucionar de recursos dedicados a soluciones que reutilizan una infraestructura común, bajo la cual conviven muchas funciones y que se reconfiguran de forma automática de acuerdo a la demanda.